La fisioterapia pediátrica consiste en favorecer el desarrollo de las capacidades motrices del niño, prevenir y actuar sobre las alteraciones ortopédicas para adquirir un nivel de independencia óptima y una adecuada funcionalidad para la casa, colegio y la vida en sociedad.
Los objetivos de tratamiento en cada caso dependerán del diagnóstico clínico del niño y de sus características individuales, entre otros factores.
Se consideran funciones del fisioterapeuta pediátrico, las siguientes:
“Se pretende ayudar a los niños con una enfermedad motriz cerebral a desarrollar al máximo su motricidad funcional, utilizando de la mejor manera su potencialidad cerebromotriz. El objetivo es modificar la organización motriz patológica mediante técnicas apropiadas y proponer al niño que actúe de otra manera para mejorar sus habilidades funcionales” ( Michel Le Métayer).
A la acción educativa y terapéutica del fisioterapeuta se añade una dimensión social clara en relación con el niño con discapacidad, quien ayuda precozmente en su inserción social y también en relación a los padres, a quienes apoya y orienta de diversas formas.